(re)Descubriendo sabores desde que me mudé a Francia en 2008. Hace unos años este blog está un poco abandonado porque estoy en pleno descubrimiento de muchos más sabores igual de ricos pero además, nutricionalmente poderosos. Hasta que esté el nuevo blog, los invito a mi Instagram: @jjlaier
Saturday, May 11, 2013
Delicias de marruecos...Zaalouk!
Vivir en Francia también significa que África no quede tan lejos. Es, en solo 3 hs de avión, poder hacerse una escapada de 5 días y sumergirse en una cultura, un clima, un paisaje y una sociedad completamente distintos.
Para el cumpleaños de M, mi regalo fue una escapada juntos. Entre la familia española y la argentina a veces nos cuesta encontrar momentos y medios para hacer otros viajes y conocer lugares nuevos.
Queríamos sol, como saben París sigue sin mostrar una verdadera primavera (y ya estamos más cerca del verano!), teníamos ganas de cambiar de cultura, de paisaje y conocer juntos.
Marruecos fue el destino. Más específicamente Fès y Meknès, la parte más antigua de Marruecos, donde todo sigue bastante autóctono.
Fue mi primera vez en continente africano y el primer contacto con la cultura árabe, toda una experiencia.
El obejtivo del viaje fue 100% logrado ya que ni bien bajar del avión, ya todo había cambiado... se notaba que no era Europa occidental.
Desde el aire cálido y ese olor que hace de noche después de un día a pleno sol... olor a sol.
La vestimentas, las costumbres... y al llegar a la Medina (solo peatonal) es como que el tiempo se hubiese frenado. La Medina en sí, es un gran mercado con millones de mini puestitos donde la gente sigue haciendo sus compras "a la antigua".
El pescado solo llega los martes y jueves y hay que levantarse temprano para elegir lo mejor, casi nadie tiene hielo, están a temperatura ambiente (+- 30º en esta época).
Si buscamos carne fresca, hay que que fijarse quien tiene las reses enteras colgando fuera de su puestito, además de que cada carnicero tiene su especialidad: camello, vaca (bah, buey porque solo comen los machos de todos los animales) y cordero, todo lo de la cabeza de la vaca (sí, todo: ojos, mejillas, lengua, etc).
Y claro, para comprar un pollo, hay que elegir la gallina... que está vivita y coleando, y después el Sr. en 3 minutos te la entrega desplumada y lista para cocinar.
Bastante impresionante, altas posibilidades de volverse vegetariano viendo esto todos los días... o no.
La gastronomía marroquí es espectacular, una mezcla de sabores y cocciones poco comunes. Aprovechamos nuestra visita y un día tomamos una clase de cocina con la genia de Souad. Fuimos juntos al mercado donde nos explicó todo, compramos los ingredientes y después cocinamos juntos: Zaalouk, Tajine de cordero con ciruelas y dátiles y macarrones marroquís. Miaaaammmm!!!
Hoy les dejo la receta de la ensalada de berenjenas, Zaalouk. Es muy típico que se sirvan varias de estas ensaladitas de verduras cocidas para picar con pan.
La semana que viene va la del tajine y la siguiente el postre, así tienen el menú completo.
Zaalouk
Esta ensalada de berenjena ahumada es deliciosa, facilísima de preparar y encima se conserva varios días, es más, al día siguiente está mejor todavía.
Lo que se necesita es una cocina a gas. La mía es eléctrica así que ya estoy pensando en instalar una hornalla de camping de M para poder hacer esto ya que sino, el gustito ahumado no se logra.
Ingredientes (para 4 personas)
2 berenjenas
1 morrón verde
4 dientes de ajo
3 cdas de aceite de oliva
1/2 cdita de paprika
Chili en polvo (o pimentón picante)
1/2 cdita de comino
1 atado de cilantro
1/2 cdita de 45 especias -Ras el hanout- (yo la traje de Marruecos, es fuerte pero puede no ponerse, no pasa nada)
sal
Preparación
Poner las berenjenas y el morrón directamente sobre la hornalla e ir girándolo a medida que se va cocinando.
Lavar el cilantro y picar bien chiquito.
Pelar y rallar los ajos.
Una vez cocidas las berenjenas, tienen que estar crujientes en el exterior y blandas adentro, dejo enfriar.
El morrón lo metemos en una bolsa de plástico y se cierra así después la piel sale sola.
Una vez frías las berenjenas, las pelo y me quedo sólo con el interior. Se cortan en cubitos hasta que quede medio puré.
Saco el morrón de la bolsa y con un cuchillo, lo raspo para quitar la piel.
Lo corto en dos, saco las semillas y se corta también en cuadrados chiquitos.
Por otro lado, caliento el aceite y pongo el ajo, a fuego no muy fuerte por unos minutos.
Agrego las verduras a la misma cacerola o sartén del ajo, mezclo todo, agrego las especies y la sal. Uno bien y saco del fuego.
Dejo enfriar. Aunque tibia también está buena, fría está mejor todavía.
Tengo que confesar que la técnica de cocer sobre la hornalla yo ya la había aprendido de Matilde, la mamá de mi amiga Flor y gran cocinera, que justamente preparaba algo muy parecido a esta receta.
Pregunta: hay algún tipo de gastronomía que les interese especialmente? Quizás tenga recetas... cuenten!
Les dejo algunas fotos de mi paso por Marruecos... espero que les gusten y hasta el fin de semana que viene con la receta del tajine!
Nota: La foto con la hamburguesa, es de camello!
Sunday, April 14, 2013
Moist banana bread o budín de banana
Y al fin llegó la primavera a París!!! con varias semanas de atraso, hoy vivimos un domingo de sol y más de 20 grados.
Todo cambia, todo tiene otro color. La gente inunda las calles, los parques, todo el mundo a hacer un poco de fotosíntesis!!!! Tan necesaria después de este largo y gris invierno que nos tuvo cual osos unos buenos 7 meses. ¡Demasiado!
El picnic sale muchísimo, todos quieren aprovechar hasta el último rayo de sol y luz.
Con M lo disfrutamos yendo al mercado esta mañana comprando mucha fruta, verdura y pescado, esa comida fresca y liviana que inspiran las temperaturas un poco más altas y los días soleados. Y después mates al sol en una plaza, acostados en el pasto.
Pero como hasta ayer todavía no nos librábamos del grisor, les dejo una receta menos "veraniega" que estuve haciendo bastante últimamente y que justo una lectora, Lucrecia, me mandó una receta muy similar... ella en Argentina y yo en París estábamos haciendo banana bread.
Desde hace algunas semanas, estoy disfrutando como loca de la visita de Buba, mi hermanita, que es actriz y vino con una gran obra para actuar en Francia: Detrás, de Marcelo Savignone.
Para los que no la vieron en estos últimos 3 años que estuvo todas las semanas, primero en el IUNA y después en el Konex, se lo perdieron porque acaban de hacer su función de despedida en Francia, y el público aplaudió de pie, yo la primera. Hicieron reír, emocionaron y transmitieron un enorme amor y pasión por el teatro: Felicitaciones a todo el equipo de Detrás!!!! :))))))
Ahora sí la receta, este pan de banana está buenísimo, queda súper esponjoso y dura así varios días. Bien british, en Francia no se encuentran estos cakes que tanto me gustan para una merienda de fin de semana.
MOIST BANANA BREAD
Ingredientes
1 1/2 taza de azúcar
1/2 taza de mantenca
2 huevos
1/4 cucharadita de polvo de hornear
1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
1 1/2 tazas de harina
3 bananas grandes y maduras
1/2 taza de nueces
1 cucharadita de extracto de vainilla
Preparación
Mezclar el azúcar con la manteca derretida y los huevos.
Por otro lado mezclar todos los ingredientes secos (harina, bicarbonato y polvo de hornear).
Agregar los ingredientes secos a la mezcla de manteca, azúcar y huevos, con una espátula integrando los ingredientes muy suavemente.
Pisar las bananas y agregarlas suavemente a la mezcla, la nueces rotas (se pueden pasar 10 minutos al horno antes a 180º para relevar el sabor) y la esencia de vainilla.
Poner en una budinera de silicona o enmantecada y enharinada y hornear durante 1 hora a 180º (fijarse si se llegase a tostar por encima antes de terminar el tiempo de cocción, tapar con un papel aluminio).
Les dejo algunas fotos de París con sol y de la función de Detrás en Francia.
Sunday, March 10, 2013
Tarte tatin salada, de tomates
¡Atención! Peligro de morir de placer.
¡Mucho tiempo sin bloggear! Y cuanto más tiempo pasa, más difícil retomar. Como con el deporte... cuando lo venimos haciendo regularmente llega un momento que queda incorporado y hasta puede pasar que ni nos cuestionemos el ¿hago hoy o no? Pero cuando se deja pasar una semana, dos... terrible volver.
Viaje a Argentina para navidad + el correspondiente período de Buenos Aires blues que puede alargarse más en un invierno parisino gris, muy gris. Los argentinos en París muy bien bautizaron este período del año, de noviembre a marzo, "el túnel". Y es muy descriptivo del clima que se vive...poca luz! Hace unos días me hice unos análisis de rutina y todo me dio perfecto menos... falta de vitamina D... :-S
Pero el haber dejado de bloggear no quiere decir que haya dejado de cocinar... hoy les dejo una receta que es peligrosamente deliciosa.
Una tarte tatin (tarta invertida) pero salada, y de tomate. Se puede servir de entrada o como plato con una ensalada... simplemente deliciosa.
La hice para unos amigos que venían a comer a casa y todo el mundo aplaudió de pie, en especial M.
TARTE TATIN DE TOMATES
La masa (se obtienen 450g, uso la misma masa que para la tarte tatin salada):
Ingredientes
220g de harina
una pizca de sal
150g de manteca, congelada y cortada en dados
1 yema de huevos
2cdas de agua fría
Tamizar la harina y la sal, agregar la manteca y amasar con los dedos hasta tener una textura de "queso rallado".
Incorporar la yema de huevo y el agua fría, mezclar con una espátula hasta que empiece a convertirse en masa (agregar harina en caso de necesitarse). Con la manos, armar una bola con la masa, envolver con papel film y dejar en la heladera 30 minutos.
Tomates
Ingredientes
6 tomates medianos
50 g de manteca
2 c. soperas de aceite de oliva
3 c. soperas de vinagre balsámico (aceto)
1 c. sopera de azúcar (yo usé azúcar negra)
Pimienta negra
Preparación
Lavar los tomates, secarlos y cortarlos en dos en sentido horizontal.
La clave de la tarte tatin es tener una sartén que se le saque el mango y vaya al horno o que sea toda de metal y pueda ir al horno.
Derretir la manteca en una sartén que pueda ir al horno de 20-25cm de diámetro, junto con el aceite de oliva.
Poner las mitades de tomates con el costado cortado para arriba. Salpimentar y cocer a fuego fuerte 5 minutos. Como en la tarte tatin de manzana, primero armo la corona con las mitades completas, hasta que no queda más espacio. Ahí corto pedazos para ir llenando agujeros y poder tener más relleno como en la foto, sino muchas veces queda pobre.
Sumar el vinagre balsámico y el azúcar en la sartén no sobre los tomates (un poco de destreza) y sacudir un poco la sartén para que se distribuya bien. Bajar el fuego y dejar cocer sin cubrir (tiene que estar haciendo burbujas el caramelo pero no muchísimo para que no se consuma tan rápido y se queme el caramelo) durante 20 minutos o hasta que los tomates se ablanden. Se pueden ir dando vueltas los tomates cada tanto pero cuando empiezan a estar blandos es dificíl así que puede no hacerse.
Precalentar el horno a 210°.
Extender la masa sobre un papel film, como para que cubra la sartén. Levantar la masa con el papel film, les va a ayudar porque es una masa que se deshace fácil y ponerla encima de la sartén. Como la sartén va a estar tibia, van a poder recortar la masa que sobra con el calor de los bordes porque la masa es muy mantecosa.
bajar el horno a 180º, y cocer horno 25-30 minutos, o hasta que la masa esté dorada. Esperar 5 minutos y darla vuelta sobre un plato o fuente redonda (si algún tomatese queda pegado a la sartén, volver a ponerlo en su lugar).
En este tiempo recibí re lindos mensajes de argentinas viviendo o habiendo vivido una experiencia en Francia y me decían que se sentian identificadas con varias cosas "costumbristas" que describía en el blog. Me encanta recibir mensajes, cuentenme si hacen alguna receta y cómo les sale.
Á bientôt!
Sunday, November 4, 2012
Crocante de almendras... esas recetas que no se pueden dejar pasar
Desde que me mudé a Europa todo el tiempo estoy alerta de conseguir la receta, o al menos algún dato, de todo lo rico que pruebo. Y es una constante. A diferencia con Argentina, en Francia y España (los dos países que más frecuento viviendo en Europa) la gente cocina mucho casero. Así que siempre alguien te sorprende con una novedad, un buen dato, un secreto, una receta de una abuela o de una amiga y siempre la comparten.
Este rasgo de ir "de preguntona" podría hacerme pasar un poco por loca pero no... acá gran parte de la gente se interesa "en lo que come", en la gastronomía en general, así que hay muchos/as como yo que siempre tratan de sacar toda la información posible para intentar reproducir eso que están probando y tanto les está gustando.
Y no me corto un pelo (gran frase española!)... en cualquier lado, trato de conseguir mi info. Antes del verano, invitada por mi amiga Coco, empezamos a frecuentar unas cenas de "mujeres excepcionales" en nada más y nada menos que en la casa-museo Louis Vuitton en las afueras de París. Llegamos y al entrar por el jardín de adelante lleno de hortensias que explotaban de color, en una glorieta estaban sentadas en círculo el grupo de invitadas del evento mientras dos mozos pasaban sirviendo champagne... ya pintaba bien ;-)
Después de charlar un rato pasamos al interior de la casa donde había un buffet increíble. Y de la mesa de postres, un crumble un poco ácido llamó mi atención y hablando con unos de los mozos, muy simpático, me empezó a revelar los ingredientes secretos y de donde finalmente salió la receta del post de crumble de ruibarbo y frutilla.
El origen de la receta de hoy también viene con historia, de alguien que me lo hizo probar, Monique de Aubigny sur-nere. Pero sobretodo viene de mi alma de dagor que no pudo olvidarse de la delicia que había probado. El año pasado visitamos con M a esta amiga en su casa en la región central de Francia, y después de una super comida al aire libre y por más de estar muy llenos, trajeron estos "sablés d'amandes" (o crocantes de almendras) para acompañar el café y el gusto quedó grabado en mi memoria... ¡no podía ser tan rico!
Insistí varias veces diciendo que estaba muy bueno y después se lo comenté a M reiteradas veces pero el parecía no darme mucha bola... después entendimos que seguramente no los probó. Así que ese día me fui sin la receta.
Hace unas semanas, volvimos de visita a la casa de Monique, y esta vez sí, la dagor no podía evitar tener presente eso que había probado un año antes :-S... en cuanto pude pregunté por los famosos sablés d'amandes y claro, ¡me fui con la receta en la mano!
Hace una semana vinieron unos amigos a cenar a casa, eramos seis, gran cena: de picada terrine casera, melanzane alla parmegiana de entrada, colita de cuadril argentina con puré y ensalada criolla de plato principal y panacotta de postre.
Enumero todo para que se den una idea de lo copiosa que era la comida. Evidentemente lo que menos había después de todo esto era hambre.
Pero al momento del café, los acompañamos con los sablés d'amandes y devoramos la fuente entera. Nadie pudo pararse un segundo de lo buenos que estaban, a nadie le importó todo lo lleno que estábamos.
Son increíblemente ricos, lo justo entre crocante, caramelizado, masa perfecta, cortado en cuadraditos chicos cosa que siempre te quedás con ganas de más.
Si están a dieta o quieren cuidarse, les aconsejo que ni los prueben... ¡comer uno es inciar el vicio!
Crocante de almendras
Ingredientes (para una fuente rectangular grande)
Para la masa
- 350g de harina
- 100g de azúcar
- 125g de manteca
- 1 huevo
- 1 cucharada de sopa de leche (o un poquito más según se necesite para unir la masa)
- 125g de manteca
- 125g de azúcar
- 125g de almendras fileteadas (se encuentran con las cosas para tortas o en casas donde venda almendras y cacao suelto)
- 2c de sopa de miel
Para la masa: mezclar la harina con el azúcar y agregar a la manteca mezclando con la mano hasta que queda consistencia de "queso rallado". Agregar el huevo y la cucharada de leche, mezclar bien, agregar un poquito más de leche si fuese necesario para unir mejor la masa.
Estirar la masa sobre un papel sulfurizado del tamaño de la asadera rectangular que va a ir al horno. Poner sobre la asadera y seguir estirando la masa con los dedos hasta que cubra bien toda la superficie. Pinchar toda la masa con un tenedor y poner al horno durante 7/8 minutos (es para precocer la masa, puede empezar a tener un poco de color pero no estar totalmente hecha).
Mientras preparar el relleno. Calentar en una cacerolita la manteca, el azúcar, la miel y las almendras fileteadas. Dejar cocer este almíbar durante más o menos 5 minutos (toda la manteca tiene que estar derretida, todo bien integrado y tiene que quedar como una especie de melaza). Cubrir la masa precocida con la mezcla distribuyendo parejo por toda la asadera.
Poner al horno 15 minutos más. Sacar del horno y dejar enfriar, se va a ir endureciendo. Cortar en cuadraditos y servir (atenganse a las consecuencias).
Además les dejo algunas fotos de la casa-museo de Louis Vuitton sacadas por Coco y publicadas en su blog:
Sunday, October 28, 2012
Terrine... una especie de paté
Hay todo un mundo más allá de la carne vacuna. Otra de mis primeras reflexiones al incursionar en la cultura francesa.
Ya en otro post señalaba la importancia del pescado en relación a la poca presencia que tiene en los menúes argentinos tradicionales... pero además del pescado, la variedad de carnes se extiende mucho más. En Argentina si no es carne vacuna puede llegar a ser un poco de carne de cerdo, o en algunos lugares quizás se encuentre un plato de cordero... pero hasta ahí llegamos.
Conejo, pato, codorniz, perdiz, ciervo, caballo, cordero, cerdo, vaca... estas son algunas de las variedades de carnes que se encuentran y se consumen cotidianamente en Francia. Es un poco la ley de "todo lo que se mueve va a parar al asador".
En algunos casos adopté rapidamente platos típicos con algunas de estas carnes como el pato a la miel o tajines de cordero. Pero en otros casos, como con la carne de caballo, me costó el solo hecho de que se coma este tipo de carne... hacer equitación y comerme el caballo no me parecían muy compatibles. En Francia hay carnicerías solo de carne de caballo! (aclaro: nunca probé).
Pero para los argentinos que la única forma que conocemos de la carne es verla en la parrilla y que el 98% de los casos sea de vaca, el contacto con este mundo animal fue un poco salvaje.
Nunca me voy a olvidar mi primer año nuevo en Europa. Después de solo tres meses instalada definitivamente Francia, ya balbuceaba mi primeras frases en francés pero estaba lejos de mantener conversaciones tranquilamente.
Estábamos en la casa de la madre de un amigo, en Córcega, una isla francesa. Preparábamos una gran cena para 12 personas para el 31 de diciembre. Queriendo ser educada, me ofrezco -en mi francés básico del la época- a la dueña de casa para ayudarla a cocinar. El menú eran codornices, una codorniz por persona, 12 en total.
La tarea que me encargan fue cortar las cabezas de las codornices. Como no quería quedar mal educada y rechazar mi tarea, ahí me puse a descabezar por primera vez en mi vida una codorniz. Descabecé las 12 mirando para otro lado mientras lo hacía, mientras sentía los huesitos romperse al son de mi cuchillo :-S. Prueba superada.
Y no solamente es variado en cuanto al origen de la carne, también lo es en cuanto a qué parte se come. Además de poder conseguir morcilla, molleja (son carísimas) y riñones, se abre un mundo de distintas tripas que los franceses comen con fanatismo. Entre estas derivaciones que ya empiezan a ser más "charcuteria" están los patés y las terrines (también especie de paté para nosotros).
M es bastante fanático de las terrines y siempre habló de la mejor terrine del mundo: la terrine de higado de ave de su abuela Renée... difícil competir con eso.
Yo no soy muy amante de estos derivados así que tardé un poco en lanzarme a la osadía de reproducir la terrine de Renée. Pero la semana pasada, con la receta de la abuela en mano y la excusa de una cena próxima con amigos, encaré el desafío.
Territorio desconocido por completo, encargando en la carnicería el hígado de ave, dejando remojar 24hs en cognac, comprando expresamente grasa de cerdo para picarla y que forme parte de la preparación. No confiaba mucho en el resultado de todo esto.
Pero fue un éxito. Unos días antes de la famosa cena, lo hice probar a M la terrine para ver si era "comible". Aparentemente mi terrine tuvo nota... 9/10! Y los amigos de anoche confirmaron que estaba buenísima.
Así que esta es la receta de hoy. Creo que con tiempo y con un carnicero copado, en Argentina se puede reproducir. Claramente no es una receta para todos los días, pero alguna vez puede sorprender. Es largo de hacer, de conseguir todo, pero no es nada difícil la preparación y les aseguro que van a probar algo nuevo.
Terrine de hígado de ave
Ingredientes (para 10 personas)
600 g de cerdo (es lo típico que se usa en guisos)
500 g de hígado de ave
300 g de grasa de cerdo
1 plancha de tocino o panceta
2 huevos
150 ml de cognac
50 ml de leche
tomillo
20 g de sal
1/2 cucharada de café de pimienta molida
1 gran pizca de nuez moscada
1 sachet de gelatina sin sabor
Preparación
Dos días antes: Poner sal, pimienta y nuez moscada a los hígados. Regarlos de cognac, cubrirlos con un film, poner en la heladera y dejar macerar toda la noche.
Un día antes: Picar la carne de cerdo y la grasa de cerdo (se le puede pedir al carnicero o hacerlo en una multiprocesadora).
Picar con una multiprocesadora el 1/3 del hígado de ave (esto es fácil porque son blanditos) y mezclarlo con el resto de la carne picada, salpimentar, incorporar los huevos y la leche tibia. La preparación tiene que ser homogénea. El resto de los hígados, cortarlos en tres en sentido longitudinal del lóbulo, agregarlos a la picada además del cognac de maceración. Mezclar bien.
Tapizar una budinera con la plancha de tocino, poner la mitad de la picada en la budinera, poner tomillo en forma de cordón central a lo largo de la terrine y cubrir con el resto de la mezcla.
Cocción: Precalentar el horno a 250º, poner la budinera dentro de un recipiente lleno de agua para cocer a baño María. Cubrir la budinera con papel aluminio y dejar cocer durante 45 minutos. Después bajar el horno a 100º y dejar 1h20 más.
Cuando se esté por terminar la cocción, preparar 1/4 de litro de gelatina. Cuando la terrine esté lista, sacar el jugo que quedo en la budinera alrededor de la terrine y agregarlo a la mezcla de gelatina. Cubrir la terrine (dentro de la budinera) de la gelatina.
Dejar enfriar, después cubrir y dejar en la heladera 24h.
Secreto: La clave de la abuela de Max, fue reemplazar parte de la cantidad de la carne de cerdo por otro mezcla de carnes: mezcló carne de cerdo, carne de conejo y carne de pato ;-)
Les dejo algunas fotos de cómo lo servimos ayer en la cena con amigos, tipo "aperitivo" sobre tostaditas.
Sunday, October 14, 2012
Delicia de manzana, facilísima
Argentinos en París. Tengo amigos argentinos en París pero en general no me muevo en un mundo argento viviendo en Francia. Un poco por elección y otro poco porque se da así.
Muchas veces los franceses me preguntan: ¿hay una comunidad argentina muy grande en París?
Y la verdad, no tengo ni idea. Cuando estaba en Bretaña tampoco había mucha posibilidad pero desde que llegué a París nunca busqué estar rodeada de argentinos, recrear una vida argentinizada en París nunca fue mi idea. Con M siendo francés, tengo que decir que tengo muchos amigos franceses y muy buenos y eso me ayuda mucho a mi integración.
La realidad es que París no es Buenos Aires, y los argentinos que hay en París tampoco son "mis argentinos" de toda la vida. Intentar reproducir todo eso siempre me resultó forzado por un lado, e incompatible con el esfuerzo de insertarse en la sociedad francesa por otro. Es fácil moverse dentro de lo que uno conoce y después es mucho más difícil salir de esa "comfort zone".
Soy más de la idea de que mientras elija vivir acá, tengo que aprovechar todo lo bueno de esta experiencia y eso incluye aprender a conocer más la cultura y hacer una vida lo más francesa posible.
Vivir entre extranjeros te hace sentir siempre un extranjero y a veces es un poco duro, creo que hay que saber adueñarse un poco de donde uno vive.
Eso sí, mis amistades argentinas en París las disfruto muchísimo y sobretodo, me hacen mucho bien. Algunas son amistades nuevas, otras eran conocidas que acá se desarrollaron de verdad. Esos amigos argentinos en París se vuelven MUY importantes, es un poco una familia extendida. Pero de ahí a moverse en ghetto es otro tema.
Lo que no quiere decir que de vez en cuando los encuentros 100% argies achiquen un poco los 10.000 km de distancia y te transporten por una noche a tu otra vida. Te recuerden tus rasgos de argentino, te despierten sensaciones: orgullo, nostalgia, sensación de distancia y lejanía y claro, mucha extrañitis.
Estas últimas semanas, tuve el placer de tener un par de estos encuentros argies y me hizo mucho bien. Sobretodo porque hace un año que no visito Argentina así que esta avalancha de argentinos (instalados, recién llegados, de visita) se sintió como una bocanada de aire porteño.
Me recordaron el espíritu emprendedor natural del argentino, en el cual siempre me reconocí y me hicieron darme cuenta cómo París me aplacó un poco este instinto.
Acá es distinto, el empleado está tan protegido (con todo lo bueno que eso tiene) que emprender no es una opción muy presente... todo parece más difícil.
Gracias a esta ola de argies que me devolvió la sensación de: todo es posible.
Con esfuerzo, trabajo, dificultades, pero es posible.
Cambiar, volver a empezar, reinventarse, adaptarse... son casi sinónimos de argentino.
Hoy les dejo una receta de una torta increíble que llevé anoche a un encuentro argie y tuvo mucho éxito. Es super fácil de hacer y queda una mezcla de texturas de un bizcochuelo esponjoso y como una "crema" de mazanas... se deshace en la boca.
Atención: Peligro de comerse media torta en una tarde (hablo por experiencia).
TORTA DE MANZANAS EN DOS PASOS
¿Por qué en dos pasos? Porque la masa con las manzanas se cuece una primera vez y después agregamos una capa de una mezcla por encima que es la que va a formar la capa cremosa y caramelizada.
Ingredientes para la 1ª preparación
10 cs de harina
8 cs de azúcar
8 cs de leche
4 cs de aceite
3 cs almendras en polvo (molidas)
2 huevos
1 cdita de polvo royal (o 1 sobre de levadura en polvo)
3 manzanas
Para la 2ª preparación
110 g de manteca
110 g de azúcar
1 cc de esencia de vainilla (o vaina de vainilla)
2 huevos
Preparación
Precalentar el horno a 180º.
Mezclar los ingredientes de la primera preparación (a mano o con una batidora) y poner la mezcla en un molde de torta (de silicona como el que yo usé o otro enmantecado y enharinado).
Encima de la mezcla una vez en el molde distribuir las manzana peladas, descorazonadas y cortadas en rodajas.
Cocer en el horno durante 20 min.
En este tiempo, derretir la manteca en una cacerola y agregar el azúcar y la vainilla. Fuera del fuego, agregar los dos huevos y mezclar bien.
Una vez terminados los primeros 20 minutos, cubrir las manzanas de esta mezcla y volver a cocer en el horno 20 min.
Dejar enfriar y si se quiere, salpicar con azúcar impalpable (yo ayer me olvidé pero queda bien).
EXITO ASEGURADO.
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