Retomo el blog, después de un buen tiempo, justo donde lo dejé: macarones, el postre de mi clase de cocina en marruecos.
No tienen nada que ver con los macarons franceses, están más cercanos a lo que nosotros conocemos como "coquitos". Son fáciles de hacer y están muy buenos igual, aunque más que de postre para mí irían mejor a la tarde, acompañando un rico té a la menta.
Macarones
Ingredientes
2 huevos
150g de azúcar impalpable
1 cucharadita de polvo de hornear
250 g de sémola fina (tipo vitina)
150 g de coco rallado
70 ml de aceite vegetal neutro (no de oliva que es muy fuerte)
Para darle gusto se puede poner la ralladura de la cáscara de un limón o un poco de agua de azahar. En marruecos se llama "fleur d'oranger" y viene mucho más diluída que la esencia que compramos nosotros. Una recomendación es diluír media cucharadira de esencia de agua de azahar en medio vaso de agua. Esto después lo vamos a usar para humedecernos las manos al hacer la forma de los macarones, sino la esencia de agua de azahar puede ser muy invasiva como gusto.
Azúcar impalpable para decorar
Preparación
Mezclar los ingredientes secos
Por otro lado, mezclar los huevos con el azúcar hasta que se obtenga una mezcla blanca. Agregar el aceite y volver a mezclar.
Agregar esta mezcla a la mezcla de los ingredientes secos y volver a mezclar todo.
Humedecer las manos en el agua de azahar diluída e ir formando bolitas, pasarlas por azúcar impalpable y ponerlas en una asadera con papel de horno debajo o enmatecada y enharinada.
Calentar el horno a 180 grados y hornear los macarones 10 minutos. Apagar el horno y dejar los macarones adentro unos minutos. Sacar y dejar enfriar.
Para acompañar con un buen té a la menta, calentar agua y poner en una tetera té verde y menta fresca. Dejar infusionar, endulzar con un poco de miel o azúcar y servir.
Es verano en Europa así que estamos de vacaciones. Después de pasar tres super semanas de visita en Argentina con un invierno soleado, frío pero no tanto, disfrutando de familia y amigos. ¡Qué clima que tiene Buenos Aires! Fantástico... hay que valorarlo... recién al mudarme a Francia me di cuenta que no es normal que la mayoría de los días sean lindo y con un super cielo azúl intenso.
Ahora estamos disfrutando de un poco de playa y aprovechamos para cocinar mucho... así que van a ir cayendo recetas veraniegas al blog.



